Dale tu documentación una vez. A partir de ahí responde a los usuarios nuevos en segundos, en su idioma y a cualquier hora, y tu equipo solo se encuentra con las conversaciones que necesitan a una persona.
Una respuesta inventada durante el onboarding te cuesta la cuenta. Este agente responde estrictamente con el contenido que tú le diste.

Conecta tu web, sube archivos, sincroniza Notion o Google Drive o importa el centro de ayuda de tu helpdesk. Todo lo que ya has escrito empieza a responder: no hay que reescribir nada.

PDF, DOCX, XLSX: solo arrástralos.
Páginas y bases de datos, siempre sincronizadas.
Documentos y hojas de cálculo, siempre sincronizados.
Importa los artículos desde Intercom, Zendesk o Freshdesk.
Datos clave extraídos de tu web e incorporados a cada respuesta.
Todo lo que publica tu centro de ayuda, el agente lo sabe.
Nada cambia a tus espaldas: las respuestas del agente solo cambian cuando tú las cambias, y puedes probar cada retoque antes de que lo vean los usuarios.
Todo lo que no supo responder aterriza en una lista de lagunas. Escribe la respuesta una vez y queda fijada a partir de ahí.

Estilo de la casa, preguntas de aclaración y cuándo llamar a una persona: siempre activas o disparadas por palabra clave, ajustadas canal a canal.
Para las preguntas conocidas, fija la redacción exacta: la tuya siempre gana al texto generado.
Tono, longitud de la respuesta y umbral para pedir ayuda: ajustes, no ingeniería de instrucciones.
Diagnósticos guiados que recopilan los datos antes de que un compañero tome el relevo.
WhatsApp, Telegram, el widget, Messenger, Instagram, Discord, Slack, tu propia app móvil y los helpdesks: Intercom, Zendesk, Freshdesk. Un solo conocimiento, una sola voz, ajustable canal a canal.
Uno repite frases enlatadas. El otro se ha leído tu documentación.
De dónde salen las respuestas, cuándo entra una persona y cómo mantienes honesto al agente.
En marcha en una tarde. Prueba gratis, sin tarjeta.
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